Entradas

Para sentir no hay que pedir permiso...

Imagen
  Hay limpiezas y limpiezas... algunas que parecen terminar cuando no ves una mota de polvo sobre los estantes, los libros alineados como si no se tocaran, la ropa en los cajones ordenados por tonalidades, un nuevo aroma en la casa, como si recién te mudaras. Pero hay otras que empiezan como un huracán y dejan todo patas arriba por días y no tenés idea como terminan…   son esas en las que buceas al pasado y encontrás entre líneas escritas en hojas amarillas un yo de otros tiempos y te preguntas que pasó con todo eso… donde quedó todo eso que eras capaz de sentir y te das cuenta que es uno mismo quien se cuenta las historias y se permite ir quitando ingredientes y se conforma…   porque en definitiva para sentir no hay que pedir permiso. En todo caso buscar el espacio que permita fluir. Y parte del orden, es poner cada cosa en lugares donde puedan ser valoradas, de nada sirve tener algo bonito encerrado en un sótano, ni pretender encajar algo donde no entra… ni estar rodead...

AMOR: EXPECTATIVA vs REALIDAD

Imagen
                                                                                                   Yemaya Assessu - Deva Premal Creo que la mayoría de los humanos nos vamos de este mundo creyendo que sabemos del amor y el se ríe de nosotros...  Se suele decir que lo opuesto al amor es el miedo y no el odio, pero no estoy del todo de acuerdo. Creo que el amor y el miedo son dos energías que se originan en lugares distintos. Desde mi punto de vista, el amor es la energía que te conecta a la fuente, lo que para mí es el alma colectiva y el odio la que te aleja. Si pudiéramos definir donde termina uno y empieza el otro, quizá podríamos definirlos como opuestos, pero entre uno y otro existen infinidad de grados y la distancia entre ellos, ...

Violencia de género: solucionarlo o tener razón?

Imagen
  Es probable que lo que voy a decir provoque resistencia, genere emociones encontradas, e incluso haya quienes desearían borrar las fronteras virtuales y agarrarme del cogote. Pero a veces, hay que elegir entre solucionar un problema o simplemente tener razón. Entender que una verdad puede ser cierta no invalida otra, y que muchas veces defendemos enunciados incompletos: pequeños fragmentos que dejan fuera otros aspectos igualmente ciertos. Reconocer ambas partes es crucial para que un problema deje de serlo y no se convierta solo en una manía de quejas que, aunque alivian tensiones, no resuelven nada. Aunque a menudo parezca que ciertos temas son parte de una agenda, cuando la política se involucra en un debate social, es porque hay un interés detrás. Es cierto que la política puede resolver muchos problemas, pero es sabido que los políticos, no… y estratégicamente, dominan el arte de dividir la sociedad y creo fielmente que cualquier idea que te enfrente a otro ser humano, es un...

La sombra: la voz interna que define lo que sentís y cómo te vinculás

Imagen
  Solía creer que, como en los dibujitos, un demonio era ese personaje que, levitando sobre el hombro opuesto al del angelito, me susurraba al oído que hiciera algo distinto de lo que debería hacer. Durante algún tiempo, la escuela consiguió correr esa idea a un lado, convenciéndome de que yo era responsable de mis acciones. Y también de que ese personaje de caricatura, en algún lugar poco apetecible, me estaría esperando si no era lo suficientemente buena como se esperaba de mí. Con los años, junto a otras teorías y a mi propio análisis interno, llegué a otra conclusión. Lo único que realmente me condicionaba a elegir eran mis propias ideas acerca de las cosas. Y aunque no haya certeza sobre qué me depara el día después del último en este plano, esa idea de infierno o paraíso no es más que una sensación interna que nosotros mismos recreamos. Algo que no depende tanto de factores externos, sino de ese diálogo constante que sucede adentro. De esas dos voces que no levi...

Ser o no Ser... después Marca Personal

Imagen
  Ser o no ser… ese es el dilema “La vida es un todo indivisible”, decía Mahatma Gandhi. Y no deja de sorprenderme cómo, en cada área de nuestra vida, aparecen los mismos patrones. La coherencia marca el camino que está en sintonía con la vida que queremos construir. Pensar, sentir, hacer y decir en la misma dirección de aquello que buscamos. Muchas veces percibimos los problemas como algo externo, cuando en realidad son señales de contradicciones internas que todavía no hemos visto. Queremos una cosa, pero actuamos en función de otra. Decimos una cosa, pero sentimos otra. Buscamos determinados resultados mientras sostenemos hábitos que nos alejan de ellos. Por eso el trabajo siempre empieza por observarnos. Escuchar nuestras emociones. Prestar atención a las resistencias. Preguntarnos qué estamos evitando ver. No para culparnos por lo que ocurre, sino para reconocer qué parte de la situación depende de nosotros y qué podemos hacer diferente. El cerebro suele preferir lo conocido a...