El fraude de la comunicación asertiva. LIMITES: El arte de mandar a la mierda
Lo que todo el mundo sabe, pero nadie dice… Quizá el título no sugiera un artículo académico porque la palabra “mierda” no está muy bien valuada, pero todos los problemas del mundo necesitan ser tratados. Y ¿quién alguna vez no tuvo necesidad de mandar (como cerca) a la mierda a alguien? Puede sonar hasta gracioso, pero ¿a que cuando nos estamos conteniendo las ganas, por esa práctica tan difundida de que no queda bien, no lo es? Si algo he podido comprobar de manera repetida es que estudiar comunicación, hacer cursos de coaching ontológico y Programación Neurolingüística, y acumular horas y horas de videos sobre psicología, límites y responsabilidad personal puede mejorar sustancialmente nuestra manera de comunicarnos. Pero hay algo que ninguna de esas herramientas puede garantizar: la interpretación que hará el otro y, mucho menos, la respuesta que dará. Y no estoy hablando de una conferencia de economía, ni de explicar detalles técnicos a un equipo especializado sobre un tem...