La historia humana del poder cuando la conciencia se volvió obediencia
“No impongan reglas más allá de la que yo os di. Yo os di la libertad.” Evangelio de María Magdalena, capitulo 8 En el principio —dice el Génesis— Dios creó los cielos y la tierra. No hay descripciones, no hay forma, no hay nombre. Solo una presencia que ordena el caos. Una fuerza creadora anterior a cualquier imagen o símbolo, algo que la mente humana apenas podía rozar. Pero los humanos no soportan permanecer frente al vacío; lo que escapa a su entendimiento necesitan explicárselo, nombrarlo, clasificarlo, darle contorno. Así, esa presencia sin rostro fue recubriéndose de relato...